lunes, 17 de septiembre de 2007

Rafo...


Estoy orgullosa de altar que hice para ti. Y más orgullosa, sabiendo que realmente no es un altar sino un intento de convivencia contigo, con tu esencia y experiencia.
Hoy bajé nuevas canciones para tocarte más de cerca porque, Rafo, yo ya toqué el nudo paradójico de tu voz humana, la palpé en la tercera cuerda, que es justo donde se condesa la busqueda de un ojo mío y tu sencillo ímpetu de ser tú mismo.
Miro tu foto otra vez y ya no es el cabello tapándote los ojos, ni tu postura con el pliegue de invierno que viene de costado, como diría el F, sino algo más atrás. Talvez un dedo meñique inmóvil o talvez una mosca calentando tu espalda, o quizá tu humanidad, no como favor para el mundo, sino como la condición que te hace ser persona agotable, difusa, imperfecta.

Desde que vives en mi, la libertad es feliz...

1 comentario:

  1. rafo es un sujeto curioso, le brillaban los ojos cuando le enseñaba fotos de bjork que no había visto.

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