domingo 18 de septiembre de 2011

Otro



Estoy alejada de la verdad como un barco.
Y huelo a asfalto.
Si la verdad fuera una luz, me taparía los ojos dejando entrever una pupila vacía.
Si la verdad fuera un barco no sería entonces yo.
Si la verdad fuera un barco, sería de papel.
Se hundiría,
desaparecería.
Estoy alejada y puedo ver.
Tuve que subir a una montaña que no era
Kennesaw
para ver que el pueblo entero
se consumía en llamas.
Nuestro color es el amarillo.
Y nuestra piedra la de la calle.
Y nos gusta creer en horóscopos
por los pretextos.
Me gusta que tengamos pretextos.
Inventar casualidades,
ya sabes cómo soy.
Ayer pasé tanto tiempo en cama
que me convertí en almohada
y se sentía bien y púrpura.
Salí a caminar con los búhos
y los gatos de la noche.
La calle era una lengua inmensa
que me lamía la cara
como un perro bastante amigable.
Soy sólo un pie caminando cuando no estás.
El camino es tan bello
que más bien quisiera ser ojo.


5 comentarios:

Marité dijo...

Qué bien que volviste!!!
Recién me doy cuenta que estás posteando de nuevo.
Un beso!

JorgeC dijo...

Hola Silvana,

releo tu blog sin remordimientos. De esos que la complicidad y discreción de la internet te lo permiten, y me gusta este poema.

Jorge

Fermina dijo...

Gracias, los quiero!

Gonzalo Del Rosario dijo...

Ayer pasé tanto tiempo en cama
que me convertí en almohada

bacán

poesía basura dijo...

La noche es el portal de los poetas, buhos, zorros, cantantes, la luna, putas, amantes y vino tinto...besos
me encanto ese poema