lunes, 14 de marzo de 2011

Poema



No sé quién me he vuelto desde el incidente del dinosaurio aquel.
Un martillo blanco cayendo y cayendo y cayendo
al suelo.
No sé de aquel sonido nada sino un silencio.
No sé del furor de las ratas nada,
ni de la ausencia paulatina
de un ladrar, una voz ebria,
un palidecer tras cualquier
vidrio.
No sé quién me he vuelto
tal vez una mujer.
No sé quien contesta tras el espejo
cuando se me da por tocarle la nariz
a una luz que llaman
rostro.
Quién me he vuelto?
No sé quien soy desde aquel día.

Pero camino de ida y venida
sin pensar siquiera.
Pero camino
como dormida.
Pero mañana
voltearé para ver mis pasos.


No sé qué clase de quién me he vuelto
desde el incidente aquel.



4 comentarios:

  1. Tenemos días en que ni la del espejo nos reconoce... esos días joden pero pasan. Mañana será otro día.

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  2. Fermina:

    Buen poema. Me gusta. Tengo la impresión de que todo de cuanto no te reconoces es una manera de nombrar el innombrable "dinosauro aquel".

    Sabes, también, hay partes que parecen una canción más que un poema en sí. Abrazos,

    Jorge

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  3. Encontre tu blog al poner "alzheimer juvenil" en google, y me ha gustado lo q he encontrado aki

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Gracias por comentar.