martes, 27 de noviembre de 2007

Carta al buen Chullachaqui





Querido Chullachaqui:

Ayer vi tu foto en la web y vi también un poco de tu historia. Bueno, realmente no era tu historia, sino las experiencias vividas por seres humanos que coincidieron contigo en algún momento talvez paranormal, talvez demasiado normal. Tu historia debe ser distinta, con sufrimientos y alegrías, aciertos y desaciertos que, como cualquier ser, vives también.

Rafo Raez te hizo una canción, y supe por referencias que la escuchaste y que si bien al comienzo no te agradó mucho, ahora hasta la cantas en la ducha, cosa que no es muy frecuente debido a que te bañas una vez cada seis meses, pero también lo has afirmado ante muchos: adoras la canción y también al Ráez, pues es un buen aprovechador de las riquezas botánicas de la selva.

Sé también que uno de tus hermanos acaba de mudarse para la costa, casi cerca de la ciudad en la que vivo. Los pobladores lo han recibido bien por su caracter extrovertido y hacendoso, dicen. Lo bueno es que ya está instalado y ha empezado a planificar los primeros cambios en política y hasta en educación. Con decirte que él mismo dió un par de clases de aprovechamiento de los recursos naturales en la escuela del pueblo y un taller de reparación de balsas en una caleta cercana al balneario. En definitiva, ustedes sí que saben mover a la gente.

En fin, querido Chullachaqui, espero que esta no sea la última sino la primera de muchas veces que podamos comunicarnos. Sabes bien que te tenemos presente y que siempre goces de buena salud y solvencia.

Muchas bendiciones.



Silvana.


Chiclayo, Noviembre de 2007






miércoles, 7 de noviembre de 2007

¿Quién conoce las verdaderas fuentes internas de los deseos humanos? Son como un mapa genético de los primeros dinosaurios, inigualables pero extinguibles sucesos terrestres para nosotros, terrícolas para cualquier otro ente ajeno. El suburbio de la mentira es el país más real para nuestras intenciones, humanos que pretenden ser plomo veloz en la sien de algún bárbaro a quien odiar.

lunes, 8 de octubre de 2007


Sencillez de canoa, observo el tiempo y trato de disiparlo con saludos efusivos. Mentalización de Charlie Brown, repitiendo constantemente me desconecto de lo material y ya precario desde que descubrimos que más allá de tu horario tan marcado duermen seres extraños que aguardan nuestra partida para aprovecharse de lo inaudito de nuestras esencias al conversar.

Te quiero porque siembras el devenir de mis aguas, rompes surcos invisibles en tendones de algún Aquiles que se sintió tan cansado de escuchar su nombre en las voces universales, que prefirió dedicarse a ver películas en casa, criar un conejo y pensar en sí mismo como un ser universal en su propia azotea.
Ya ni siquiera existen señales de humo en el cielo de las 10 de la noche. Un confesor duerme mientras las arañas le tejen el futuro y lo devoran instantáneamente. Degluten su mirada y las plantas que sembró en un jardín ya roído por las alimañas del cansarse de esperar.


lunes, 1 de octubre de 2007



No reemplazaría ningún diente existente dentro de bocas clandestinas al mundo, ninguna mano moviéndose moribunda como extensiones de algún Crypton contaminado y a punto de tener su propio Big Bam. El silencio se calla porque muere en las mentes ajenas a lo nuevo, se calla porque muere lento y quiere o pretende buscar miradas extrañas, personalidades psicopáticas. Concebir conciencias drásticas es el oficio más antiguo del mundo, y talvez el último que exista después de la gran explosión nuclear, metáforas reles y palpables, nada imaginable sobrepasaría los sentidos tangibles si no existiéramos, barros absurdos de tierra estéril. Caminamos hacia el parque de algún paraíso que no solo tiene plantas y frutos, sino también edificios de reconstrucción del pecado.



jueves, 20 de septiembre de 2007



Recuerdo un día en que lo ciegos presumirán hablar entonadamente... la jungla intermitente de no se qué mundo siempre aguarda al hombre cada vez que pierde un sentido...tu jungla se confunde en lo visual, pero te recibe naciendo, ecuánime y paradójico sentimiento de automaternidad...jamás babyblues..date luz a ti mismo...dialéctica mezcla moderna de orfandad y superación, superhombres enmascarados, Batman... superhombres que se quitan el antifaz y el calzoncillo de sobre el pantalón, porque ya no quieren mentir, porque hasta ellos mentían en su anonimato, sienten ahora sed de ajusticiar a sus propios alfanjes... introspección necesaria si eres un diccionario, si inventas palabras que solo tú puedas utilizar, las compartirías talvez si mi aura en verdad fuera violeta y si realmente fueras tan dulce hasta hostigar.
Sin saberte incendio pensaste en invernar. No hibernar. Jamás acabar. Cerrar los ojos y olvidar que se escribe y observa.. solo escuchar y probar... que si no se completa la vida entre Marte y Jupiter entonces los átomos serán libres, serán virus.. Tú no quieres ser, porque prefieres ser virus.. alójate entonces, crece árbol de Judas, multiplica tus frutos en las orillas de tu propio abismo.


martes, 18 de septiembre de 2007

Amo...



Amo las salchichas y un par de guantes azules que se pudre en mi ropero. Amo llorar a solas y callada, pero también amo sonrojarme en público. Amo la existencia inmóvil y dinámica de universos paralelos que danzan en mi habitación cada tarde de vacaciones, cada noche de octubre. Suspirar y mirar las estrellas reirse del tan infausto amanecer que se me posa en los ojos cada vez que el sueño me visita. Amo cantar desentonada: "Mis días sin ti/son tan oscuros...". Amo darme un golpe que cosquillee, para después contárselo a Rox y se burle de mi torpeza.

Amo reír fuerte y estallar en alegría, mas también amo ahogarme en la tristeza, de a gotas. Amo lo raro, lo extraño, lo inusual, lo patéticamente burdo, lo despiadadamente clásico. Nunca me gustó la ópera, pero hace poco me enamoré de Mozart. Amo rasguñar sonidos y comerme los pedacitos que queden entre mis uñas. También amo el silencio, talvez más que a la música.


Amo el aquí y el ahora, la dejadez y la falta de ganas. Amo el abrir los ojos con cada palmetazo de la vida. Amo la suntuosa trompeta del futuro, tan opaca y oxidada. La amo por ser real.
Amo la tibieza de mis hombros en el sol de verano, amo el lado izquierdo del muell de Puerto Eten, amo los helados de fresa y vainilla.

Amo esperar e impacientarme, amo conversar de cualquier cosa, amo saludar aunque casi nunca lo haga. Amo xtrañar y no extrañar y sentirme sola. Amo romper el hielo, amo fabricar hielo. Amo el café caliente y el invierno bajo mi colcha.

Amo la paz, pero ahora no busco paz. Me busco a mi misma y encontrarme implica guerra, guerra contra el pasado y el futuro también. Amo mi rutina que no es rutina, el sentir. Rutina la del mundo con sus eternos inviernos y veranos, con la finitud de su existencia material. Porque todo podrá acabarse pero el corazón del mundo es infinito.

Amo viajar y dormir.

Amo amarme y odio amar.


Poesía de abandono



Bebé en tacho de basura.
Lo dejan manos
que amaron una vez
- ¿Eclipse?
Rutina fresca
Sedimento intacto y nuevo.

Me dan ganas de llorar...

...como los muelles al alba,
tacita de té sin té,
Drácula sin dientes,
tesoro escondido sin mar.

Pactos rotos
y
lo peor:
el silencio.


lunes, 17 de septiembre de 2007

Rafo...


Estoy orgullosa de altar que hice para ti. Y más orgullosa, sabiendo que realmente no es un altar sino un intento de convivencia contigo, con tu esencia y experiencia.
Hoy bajé nuevas canciones para tocarte más de cerca porque, Rafo, yo ya toqué el nudo paradójico de tu voz humana, la palpé en la tercera cuerda, que es justo donde se condesa la busqueda de un ojo mío y tu sencillo ímpetu de ser tú mismo.
Miro tu foto otra vez y ya no es el cabello tapándote los ojos, ni tu postura con el pliegue de invierno que viene de costado, como diría el F, sino algo más atrás. Talvez un dedo meñique inmóvil o talvez una mosca calentando tu espalda, o quizá tu humanidad, no como favor para el mundo, sino como la condición que te hace ser persona agotable, difusa, imperfecta.

Desde que vives en mi, la libertad es feliz...

viernes, 14 de septiembre de 2007

Vacaciones



Vacaciones...
Chicas malas.
Definitivamente malas.
Aquellas que soportarías
hasta la 3ra rabieta.

Se disfrazan de soledad.


Tío Alejandro


Tío Alejandro
deja tostarse el café

deja que el sol
lo muerda abrasando

romperse por dentro el grano

dormir despertando.


Aleja tus manos
del grano bailando

creciendo,

grown up,

tan sano.


Tío Alejandro
deja tostarse el café
por la noche

mientras el sueño
vas cosechando.