miércoles, 7 de enero de 2009

Soy un hurón


Yo quiero ser un hurón. Yo soy un hurón, porque soy un animal que puede escoger su nombre. Hurón es una palabra triste, restringida, cerrada y callada. Soy un hurón feliz que viaja por el mundo en una canoa de bambú. Remo mañana, tarde y noche, y cuando me aburro, no remo. Cuando me aburro, me pongo a pensar en los árboles frutados, tan bonitos, del bosque. Observo el delicioso límite entre las aguas y la tierra firme. Pero el lodo debajo del mar debe ser tan tenebroso. Se me escarapela el pelaje, reacciono y vuelvo a remar. Quiero ser un hurón que no sabe ni remar ni nadar, y ahogarme en el rio, y sufrir mientras lucho contra la corriente, mientras el bosque completo se burla de mi. Hundirme sin fin, hasta el fondo. Sentir que los tentáculos del agua me cogen los brazos, las piernas y el vientre. Sentir a mis pulmones humeditos, arrugaditos de tanta agua, de tanta sobreinundación. Y perderme, y graznarme, y lanzar mil sonidos de silencio sobre mis cuerdas vocales. Quiero ser un hurón y morir como tal. Quiero reencarnarme después en cualquier cosa que se mueva con el viento, entre los árboles.

sábado, 20 de diciembre de 2008

Cuando las diosas menstruamos

Cuando las diosas menstruamos el mundo se tiñe de rojo, y es cuando se une más que nunca para defenderse de nuestra incontrolable y devastadora furia.

Solemos dar largas caminatas a solas mientras el viento nos esupe en la cara con temor. Caminamos porque creemos que cada paso disipa un nosequé que se retuerce en nuestro ovario. Inmediatamente sentimos frío y corremos a la cama con un buen libro de Bryce o de Bayly.

Como es costumbre de las diosas hacer nuestra voluntad o lo que nos venga en gana, nos volvemos más enérgicas en estos días. Hablando más directamente, la tasa de accidentes se incrementa, y como consecuencia, la de muertes.

Realmente nos volvemos insoportables. Los humanos preparan sus casas para estar bien protegidos en vísperas de nuestra menstruación. A nosotras nos da risa, pero momentos después de percatarnos, prorrumpimos a llorar.

Muy en el fondo, a las diosas nos encanta menstruar.

sábado, 22 de noviembre de 2008

Cuando la ira...

Canta tu canción favorita cuando estés molesto, pero sin intentar sonreír ni sentirte feliz. Cierra fuerte la mandibula, que tus dientes se destrocen entre sí. Aprieta los puños, golpea la puerta o la pared de tu cuarto. Disfruta ese dolor mientras maldices. Frunce cruelmente tu ceño, arrúgate toditito. Maldice al cantante, ódialo con todo el corazón. Ódialo por nacer, ódialo por crecer y por haber escrito esa canción. Si tienes un poster o foto de él, escúpele en la cara.

miércoles, 12 de noviembre de 2008

El perro más feo del mundo

El concurso fue en California. Puede entenderse que el radio de distancia para los concursantes fue totalmente norteamericano. Aquí también debería darse un concurso así. Aquí también hay perros y, a pesar de su apariencia, yo prefiero a los que llaman "desagradables". De todos modos, imagino que aquel perrito tan feo, devastado por el cáncer, debió haber sido en vida un sujeto muy cariñoso y amable, a modo de compensación por su aspecto físico.

sábado, 8 de noviembre de 2008

Principito




El presente es este en el que me aplasto en la carpeta para esperarte y nunca llegas... miro obstinadamente la puerta marrón del aula.. esa pequeña ventana en el centro, tras la cual imagino tus ojos traspasándolo todo, cualquier tipo de materia. No hay nada allí y me desespera el imaginar un día mas sin ti.. mi mente se pone en blanco y comienzo a sudar.. realmente no sudo pero siento que voy a empezar a hacerlo porque me duele el pecho y parece que el corazón se me escapa ya no sé por donde.. miro de nuevo hacia la puerta que se abre.. es otro alumno.. puta mare, pienso.. toda la tarde estuve pensando en ti, en tus ojos, en tus dientes, en el rosadonaranjado de tus mejillas.. en tu manera de observar todo con tanta indiferencia.. esa manera tuya de ser.. tan linda y tan precisa a tu edad.. tu edad.. me mata tu edad.. pero a la vez no me importa porque mi interés va más allá de tu edad o cualquier aspecto superficial de tu vida.. yo solo quiero verte y hablarte una vez más y luego morir.. si, morir.. eso solo bastaría para morir en paz, mirar aquellos ojos abriéndose.. esos dientes sonriendo como si cada uno de ellos tuviera una boca con mas y mas bellos dientes.. me alucino tremendamente contigo porque parece que no fueras humano, parece que hubieras bajado como un rey soberano extraterrestre de su linda y perfecta nave espacial.. eso.. me recuerdas al Principito, sí, al francés.. eres un principito, un reicito.. un todo magnificado en pequeño.. no quiero imaginar como seras de grande.. oh Dios mío.. eso sería mucho para mi.. tendría que estar ciega para poder mirarte porque podría desmayarme si te veo.. podría perder el sueño para siempre o parar en un manicomio.. podría perder la razón con aquella inimaginable belleza tuya.. Son mas de las 5 y no llegas.. ya estoy perdiendo la fe.. solo cierro los ojos y recuerdo la semana pasada cuando hablábamos mientras comíamos aquellos dulces que tanto te gustaban, y que sé traías para complacer mis caprichosos gustos.. aquella tarde, antes de clases, me llamaste varias veces al celular porque pasaban los minutos y yo estaba retrasada.. te soy sincera, no pensaba ir ese día pero el deseo de verte era más fuerte.. y más aun si te dabas el lujo de llamarme.. no importaba nada.. solo tu sonrisa.. Sabes?.. ese libro Del Amor y Otros Demonios, siempre me hará recordarte.. es uno de mis favoritos.. alguna vez te lo dije.. también te dije que no me importa que tu mama sea casi de mi edad, ni que sufras de asma, ni que te lleve casi 15 años.. no me importa nada...te lo dije siempre.. te esperaré..
Pero no vienes y yo ya me desanimé por completo, porque había prometido hacer el pasado a un lado y solo mirar el presente, y mira qué tenemos, mi presente es una hábil obsesión con el pasado, un sucia treta de mi mente supuestamente dispuesta a olvidar.. pero no a ti.. a ti no porque no puedo y porque no quiero, y porque ahora que lo veo todo tan hostil y gris, tan sombrío, tan emo, tan adulto, tan sin ti, ahora quiero esperar si es posible la eternidad para verte otra vez, y así me deslumbres con tu juventud y belleza, y así me mate de la impresión, y así mi torpe corazón no aguante un día de tanto imaginar y se crea sus propias mentiras piadosas...


martes, 28 de octubre de 2008

sábado, 25 de octubre de 2008

El monstruo se comió mi cerebro


Sólo quiero contarte algo.. quiero hablar de las manchas en la pared a causa de borrar frases que nunca debieron escribirse.. quiero hablar de fotos extraviadas.. no simples fotos, sino todas, todas desde el día en que naciste hasta la actualidad.. no me queda cerebro porque un monstruo de no se qué planeta me lo ha robado, se ha comido mis sesos sin mi permiso y observo como los engulle con placer.. quiero matarlo pero el pendejo es más vivo que tu y yo juntos.. es de esos tipos astutos que no puedes conocer a simple vista por más que te esfuerces.. lo conocí en una tienda de artesanías y baratijas.. él solía visitarla para vender huacos robados y con el dinero comprarse su rica ganya.. nunca le hablé pero el nunca dejó de hablar.. yo solo observaba callada y tratando de estudiar sus movimientos, a pesar de lo distraída que me tenían sus gestos.. antes de hablarme, solo tarareaba una canción de cramberries y una de aterciopelados a la vez.. no me preguntes cómo, pero créeme que fue cierto y yo fui la más sorprendida.. días después de eso, él ya estaba en mi cuarto, vestido de lila, robándose absolutamente todas mis fotos y llevándolas a su país.. no lo dijo, pero lo supuse.. a dónde más las llevaría un monstruo que ni conoce el planeta ni tiene amigos?.. definitivamente, se sentía solo.. yo no hice nada por detenerlo, no por miedo, sino porque yo insistía en estudiarlo, y bueno, además porque en el fondo, empecé a sentir alguna clase de afecto por él. Una semana después del robo, fue cuando sucedió lo que te estoy contando.. él se comió mi cerebro.. si no hubiese sido mío tal vez le hubiese pedido que me convide un poco.. pero no era el caso y yo no pretendo ser el caníbal de mi misma.. así que solo lo miré.. no podía dejar de mirarlo.. era algo más fuerte que yo.. y ahora él no hablaba.. estaba satisfecho.. ya no tenía por qué hablar.. pasaron un par de minutos para que el monstruo sin nombre se vaya.. yo lo miraba alejarse tras las sombras de mi cuarto, abrir la puerta y desvanecerse.. no te imaginas como me dolió el corazón cuando se cerró la puerta..


jueves, 23 de octubre de 2008

Odio




Odio sonreír cuando no quiero sonreír y odio mucho más cuando insisten "sonríe a la vida". Odio ser agradable y perfecta solo para caer bien, odio que me digan qué hacer. Odio preocuparme morbosamente por el tiempo, siendo para otros algo tan efímero. Odio usar reloj. Odio ver televisión y asombrarme de lo que otros hacen, odio estar allí mirando en lugar de hacer cosas más interesantes. Odio el pasado con sus monstruos acechando mi almohada, intentando intimidarme (como un par de botas blancas) y hacerme caer en aquel maldito insomnio, que también odio. Odio las visitas inesperadas, odio que lleguen por la tarde sin avisar cunado yo estoy en pijamas intentando un dibujo nuevo en las paredes de mi cuarto. Odio las sorpresas, odio las promesas incumplidas, odio la falta de puntualidad y la falta de pulcritud al hablar, incluso en mi propia boca. Odio los cumpleaños, y mucho más el mío, odio los abrazos por cumplir, odio pensar en un regalo con fecha. Odio las risas fuertes y desperdiciadas, odio la alegría chabacana de una fiesta juvenil o una pollada, odio la cumbia y sus derivados, odio las repeticiones, odio los tonos del celular, odio mirar el celular, odio las recargas virtuales y todas sus implicancias. Odio mi pulsera de florecitas, siempre la odié porque es difícil de sacar. Odio las cosas difíciles de sacar, de olvidar. Odio las bromas baratas, odio tener que reír todo el tiempo para parecer normal. Odio tener que tolerar a los demás. Odio pensar, odio imaginar. Odio a los pitufos al igual que al dulce Gargamel. Odio el color rojo. Odio comer sola, odio dormir acompañada, odio aparentar, odio estorbar, odio estar sola, odio estar demasiado acompañada.

domingo, 12 de octubre de 2008

Repaso


El último disco que has comprado: Comprado no, regalado... Chaski Changes de Rafo Raez...por cierto, muy bueno =)

El último disco que has escuchado: El zafiro de las Galas de Daniel F, aunque salió hace tiempo recién me fijo bien en su genialidad...

El último disco que has bajado: No he bajado discos pero si algunos singles... D-mente, Korn y algo de Bareto para amenizar.. jaa !!

La última peli que has visto en el cine: Uhm... creo que fue "Asesino en la carretera"..que trata, aunque no lo crean, sobre un asesino que está en una carretera... : o !!

La última película que has visto en la tele: Uhmmm.... creo que fue Siete bodas y un funeral... me vi de corrido otras más de Mattew Brodheric... interesantes gesticulaciones...

La última película que has bajado: Madeinusa :S !

El último libro que has leído: Bueno, son varios porque leo varios a la vez... La inteligencia emocional de los niños de Lawrence Shapiro (para intelectualizarme), 7 ensayos de interpretación de la realidad peruana de Mariátegui (para culturizarme), La palabra del mudo de Ribeyro (para divertirme), El canto a mi mismo de Whitman (para enamorarme)...

El último libro que has comprado: La palabra del mudo

El último libro que has regalado: "¿Por qué hacen tanto ruido?" de Carmen Ollé.

El último concierto al que has ido: Fue el Exporock, pero fue algo con poco sentimiento y mucho sudor :S !!!

El último concierto al que te hubiera gustado ir y no fuiste: Pucha.. el del F y norecomendable... pensé que vendrían seguido y nada... en fin...ahhh !! tb el de Boy George.. pero era una ilusión !!!

La última vez que comiste en un restaurante: El martes, un par de tamales de lujo y un café gènial !!



viernes, 3 de octubre de 2008

En la travesía de tu ausencia - Daniel F


  • Daniel F
  • Silvana (acompañando)

(miau)

Yo era un tipo valiente
y ahora temo quedarme solo todo el mes de Noviembre
y me aferro a las cosas que hicimos frenéticamente
…. despiadadamente

Yo era un tipo muy bravo
y ahora enfrento tu ausencia y parece ser mi último trago
y me salen fantasmas que cruzan en medio del lago
…. Ya estoy algo demente
(Tranquilo Daniel...)

Me sacudo del viento y observo atentamente
y me arrastro a los pies de unas hojas que quieren jugar
Quiero ser ese brujo, zahorí, un mendrugo con alma de duende
(más mendrugo que duende :D)
quiero ser un vidente y seguir siendo tu confidente
en esa calle tan sola y serpiente.

Me arrastro a paso de barro
entre los rumbos que cortan los rezos del último santo
de los últimos gestos del mago antes de embrujarnos
y abrazarnos y no pensar en separarnos.

Y es que andábamos juntos
Como brisa que mece en otoño el primer encanto
Sobrevivo a la fuerza del tiempo como un celacanto
…. ictiológicamente, paleontológicamente

Me sacudo el destino que corre como agua de fuente
Soy el último que habla de mundos que nadan ausentes
(TODOS !!!)
Quiero ser ese azul hechicero, un mendrugo con alma de duende
quiero ser un vidente y seguir siendo el que toque tu frente
un añoso contra la corriente

Yo era un tipo sensato
y esperaba cobrarle a esta tierra ese último pacto
Adentrándome hasta esa tu orilla que hoy quiere estar sola
Extrañamente hoy estás muy silenciosa
(Shh !!!)

Y es que pareces dormida
en espacios que guardan los nidos desde las aureolas
Y temo despertarte y te vuelvas de nuevo en ausencia
La travesía de rozar esta demencia

Nunca más se deshizo el hechizo
ese viejo conjuro contagia
Ya no me preocupaba en buscar ese instante de magia
Me reafirmo en la antigua promesa
Que firmamos tu y yo entre las flamas
Quiero ser ese gato que aún se acurruca en tu cama

Y ahora encuentro razones abiertas
para estar siempre al tanto y alerta
Para ser un vidente y seguir siendo el que maúlle a tu puerta
me comunico a través de tu esencia
por esa hendija que corre entreabierta
y que quiere bailar bailar…

Y ya rodean la casa
Y no quiero dejarte aquí sola en esta hora incierta
Y al fin entran y nos ven cenando a la luz de unas velas
…y hablando del mundo… y del otro mundo.

(...)